Acabo de toparme con la noticia siguiente: "Anabel Alonso, en lugar de Patricia Conde en La Sexta". Normalmente no sería una noticia destacable, los que entran por los que salen o algo así, pero con toda la revolución que causó la política de contratación de la cadena en la que sólo había mujeres que cumplían casi todos los cánones de belleza de la sociedad occidental (que estaban buenas, en pocas palabras), esta noticia no puede se dejar pasar. Primero fue Eva Hache en "El Club de la Comedia", y ahora es Anabel Alonso. No entiendo si es por la actual tendencia a poner programas de entretenimiento en la sobremesa en los que los presentadores son cómicos reconocidos a los que a veces les queda grande la pequeña pantalla o sencillamente es un cambio de dirección. Esta opción podría ser hasta válida ya que una cadena tan joven consiguió entrar en los más altos porcentajes de share, y conseguida una audiencia ¿por qué no intentarlo con otro público? ¿o adaptar los gustos de sus actuales telespectadores?
Haciendo memoria me pregunto dónde quedaron programas innovadores como "Planeta Finito" (actualmente tiene sucedáneos como "Mi barrio", "Bares", y otros)... ¡qué tiempos!
Hace unos días los telediarios de las principales cadenas televisivas españolas destacaron una de las acciones del gobierno de Berlusconi (Italia) para ahorrar: eliminar aquellas provincias que no cumplan unos requisitos de población y superficie y fusionar municipios con menos de 1000 habitantes.
Hoy mismo leo una noticia en la que comentan que si el modelo se aplicase de igual forma en España, Palencia sería una de las perjudicadas ya que aunque sí cumpla el requisito de superficie -8.052 kilómetros cuadrados frente a los 3.000km2 mínimos exigibles- pero no lo hace en cuanto a población -172.510 habitantes, un número muy alejado de los 300.000 necesarios-.
No sólo eso, sino que la fusión de pueblos con menos de 1000 vecinos afectaría al 88% de los mismos -168 de los 191 con los que cuenta la provincia-.
Esta decisión sería un auténtico cataclismo para la provincia, la cual dejaría de tener su denominación (y en cierta medida el prestigio que infunde). Los tiempos cambian y hay que adaptarse al entorno, quizás no como se hacía años atrás en tiempos de los reyes (y también Franco) cuando se ofrecía tierras de cultivo gratis a las personas que quisieran repoblar una zona despoblada -pasó en la reconquista, pasó en la peste e incluso en los años 50 durante la posguerra-. Sería una buena política la de dar a los desempleados de larga duración una tierra que cultivar (y el que no acepte el ofrecimiento, que no se queje).
Actualización: Tira del diario El Mundo (versión digital). A mi parecer, las dos centrales de abajo están mal.
Distintas encuestas con una población de 1000 personas sobre temas sexuales (enlace).
Lo que más me ha podido impresionar (o quizás no), es la preferencia porque la chica sea la que mande (cowgirl) o cómo da la gente más vidilla al asunto (juguetes, porno, etc).
Parece mentira que haya gente que jutifique irse a lugares como Noruega, Finlandia o Canadá para ver lagos glaciares teniendo preciosidades como el lago de Sanabria (y alrededores) o las lagunas de Neila. La comparación paisajística es remota y hasta duele pensarlo, pero hay que "aceptar pulpo como animal de compañía" de vez en cuando.
A través de sus rutas escarpadas pero bien pulidas del trasiego de caminantes y montañeros se pueden disfrutar de vistas fabulosas y un aire fresco sobrecogedor (y de pulmonía si no se lleva la ropa adecuada).
La verdad que la zona está muy bien preparada turísticamente: las calas artificiales en el lago donde se agolpan todos los bañistas aparentando ser un trocito de playa levantina o la comida de la zona con carteles "typical cooking Sanabresa" (con sus habones y su chuletón, curiosamente las mismas cosas que han llevado a la fama la cocina asturiana).
Una zona para pasar unas vacaciones distintas, donde se duerme a pierna suelta y se come hasta reventar (los instintos más básicos y satisfactorios de la raza humana).
Si los conceptos de este vídeo se hiciesen realidad, no sólo los padres descansarían al tener entretenidos a los críos, sino los conductores con amigos borrachos de vuelta a casa a las 9 de la mañana.