Fiestas de Santiago 09 - Santander
El día 25 de julio es Santiago Patrón, antiguo patrón de España, y como no podía ser menos, tenía que ir a vivir la auténtica semana grande de Santander. Como muchos critican que me alargo mucho explicando mis vacaciones, esta vez va a ser todo muy conciso, así que si no se entiende algo, preguntad en los comentarios.
Jueves 23, 15.30h: Salgo de mi pueblo y me pilla el tour de Francia (dos cosechadoras y un accidente en carretera comarcal-nacional). Con eso, 25 minutos de retraso.
17.30h: Llego a Santander. Llamo a Zalo y me dice: "sube". Subo y dejo la maleta, según la estoy dejando me dice: "ponte lo que sea que ya no vamos a venir por aquí hasta mañana". Polo y vaqueros, muy veraniego yo, sin perder la elegancia.
18.15h: Plaza de toros, vemos a Vicen y Tote. Los dejamos. Empezamos con la primera caña en "La Pera" en la plaza de Cuatro Caminos. A lo largo del tiempo tomamos cañas y pinchos desde la bajada por Alameda de Oviedo hasta llegar al banco Santander, o más allá. Con cerveza en mano, fuimos al puerto. Escupimos en el agua para que los mules (peces por lo menos heterótrofos) se los comiesen -sí, ya íbamos tocados-
21.30h: Meteorito. Pincho de una caseta en, creo que, Plaza Pombo (o cerca). Para que os hagáis una idea, es una bola empanada con carne picada dentro. El efecto trágico de tan inofensivo aspecto es el de un durum de la muerte.
21.35h: Casquetazo. Meteorito hace efecto. Vamos a mear. Vamos a beber.
22h: Llegamos al Black Rose (el de Pedro). Calimocho, a las 22.30 habíamos quedado con gente.
22.30h: Duende Zahorí. Llegamos pronto. Empezamos quinito mano a mano.
23h: Duende Zahorí. Llegan tarde. A este ritmo no aguantamos.
23h y un poquito. Duende Zahorí. Hacen acto de presencia. Gente guapa, elegante, con saber estar... en definitiva, ya podemos echar un quinito como mandan los cánones
23h y no sé cuánto: Duende Zahorí. El tiempo entre paseos al baño se hace más y más corto.
24h: Empiezo a sucumbir a los flashes de las fotos. Nos vamos, ¡bien! A estirar las piernas.
Indefinido: toda la noche ¿bailando?, bebiendo y disfrutando de lo lindo
5h: Se han ido todos ya hace un rato, al día siguiente trabajaban. Promesas de amor, ¿o no? ¿Qué hacemos? Vamos a casa que mañana tenemos otra.
Al día siguiente me levanté como una rosa a las 11.15h. Una duchita rápida y a las 13h vuelta al principio del día anterior. Allí iba a continuar nuestro periplo. Esta vez, Vicen, Tote, Zalo y yo.
Esa tarde, además de ir a darnos un baño a la playa, cortamos una oreja. Juan José Padilla, más conocido por su patillas, toreaba esa tarde. Fue el único que cortó una oreja y resulta que nosotros la cogimos (bueno, en realidad Tote y Vicen que salieron luego a hombros el uno del otro por la puerta grande). A los hechos me remito:

De verdad... no hay nada como ir por los bares jugando al mus y a los dados y llevando una oreja contigo. Eres el puto amo de todo el bar y 100m a la redonda.
Después de dejarlos dije que no iba a beber como el día anterior, que nos teníamos que moderar e intentar encontrar una mujer guapa, inteligente y sobre todo que nos quisiese. Bueno, donde digo "una", digo "una para cada uno". Peeero, también me han enseñado el refrán que dice "nunca digas de ese agua no beberé, estos cuernos no son míos, este cura no es mi padre y esta polla no me cabe".
La noche fue bien hasta que tumbamos al Pelayo. Con ese nombre y su vasto cuerpo, un miura de 150kg, nos hizo una demostración de cómo beberse dos kubatas de dos tragos y sin respirar entre medias. El objetivo estaba claro: Tumbarlo y mandarlo en el tren hasta Madrid. Lo primero lo conseguimos cuando al salir de un bar de cañadío con 5 copas lo encontramos, después de mucho buscar, sentado en la estatua que está en el medio de la plaza. Al final:
A la hora de esta situación, se levantó con ganas de jugar, y jugar para él es ir dando tortazos y empujones. Como bien es sabido, en Torrelavega hay una industria química, a saber qué les echan en el agua a estas personas.
Al día siguiente, entre ver cómo Masa devoraba un muelle de un BrawnGP y la riquísima comida festiva de la madre de Zalo, día completo. A casa a descansar :-)
Si es que no hay nada como tener amigos por todo el mundo, sobre todo los buenos y los que acabas haciendo allí, porque la noche y la fiesta une, ¡y cómo une!






