Puente del Corpus
Ya llevaba tiempo sin pasarme por aquí a dejar algún que otro pensamiento, chiste, opinión, vídeo... ya sabéis, lo habitual, pero es que entre el calor que hace y el trabajo que tengo encima como que no tengo mucho tiempo ni ganas, aunque hoy es una excepción.Como muchos sabréis el día 11/06 fue festivo en Madrid, y muchos aprovechamos para coger el puente completo, y claro, así ha sido la entrada en Madrid de nuevo... un recorrido de 2h 30min lo he hecho en el tiempo récord de 3h 30min... cada día me gusta más esta ciudad (léase con tono sarcástico, evidentemente). Pero bueno, ha sido más entretenido mientras escuchaba el partido de "la roja" y ese hat-trick de Torres, pero nada comparado con el espectáculo de esta mañana con Jorge Lorenzo intentando contener al maestro Rossi, que al final impuso su veteranía y su locura, jeje.
Este puente lo he dedicado enteramente al pueblo, cada día me gusta más estar allí, hecho de menos tantas cosas... sobre todo el silencio roto por el ruido de los animales de la noche. No todo es bueno allá donde uno va, y en este caso a mí me ha tocado quemarme vivo. Tengo la espalda, brazos y piernas del color de un tomate maduro, pero eso que me adelanto para cuando vaya a la playa, y con el agravante de que las piernas las tengo sembradas a punzón de ígneos caminos. Me explico: el viernes por la mañana a eso de las 11h fui a la remolacha a ver qué hacía mi padre, y como se me olvidó el amocafre, pues me dijo: "pues tira a la cebada a sacar la tubería", y allá que me fui, pero ignorante de mí que además de tropezar en la misma piedra de todos los años me fui en bermudas: ¡¡ERROR!! Jamás, nunca de los jamases entréis si no lleváis pantalones largos, y mejor si son gordos (tipo vaqueros, pana, etc). La cebada roza con sus yestas vuestras dulces, suaves y blancas piernas pero el futuro que os aguarda es desolador. A las pocas horas aparecen miles de puntos rojos como millones de picaduras de avispas cubriendo toda la piel que abarca la parte inferior de las extremidades, justo esa que se deja lucir entre el calcetín y la bermuda. Esos miles de puntitos pican horrores y cada hora que pasa, cada minuto de aguante, tornan de un color rojizo más oscuro dándote cuenta que donde más se concentran es en la parte donde hay vena. También os digo que dormir con esto es casi misión imposible, y no os arrasquéis aunque lo deseéis, porque el calor que desprenderá será casi como os imaginéis el propio infierno.
Ya que yo cometo el mismo error casi anualmente, espero que vosotros aprendáis de mis errores.
Y ya el domingo, como casi todos los años, a ver la procesión del Corpus a Carrión de los Condes, que podéis ver en una referencia anterior de este blog (la del año pasado).
Ahora toca continuar con la vida laboral... pero no sin antes ver este vídeo sobre la adolescencia.
Ahora toca continuar con la vida laboral... pero no sin antes ver este vídeo sobre la adolescencia.

1 Comments:
pero bueno!!!!un tio cn tanto recorrido rural, se le ocurre entrar en un campo de cereal en bermudas???pero si eso viene en el ABC del agricultor!!!mira aqui te lo indica:
Ley 2 metodos de trabajo; art. 1.0 referente a la vestimenta adecuada para el campo:
Un buen trabajador.....siempre debe llevar vaquero viejo o en su defecto mono de trabajo, si es azul mejor.....jajajaja!!!un abrazo!!!
fan de macho castellano
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