Semana Santa 09 (VII)
Día 9
Amaneció... sí, no me lo podía creer. Un solazo y un calor que tet**... Según me levanté a subir la persiana veo... VAYA PERCAL, ¡¡pero qué hostias haces en pelotas, ¿no me jodas que has dormido así?!! Por problemas de espacio tuve que dormir con Costalero, pero en una cama grande con espacio suficiente para no tocarnos ¡eh! Nada, ni con esas hubo manera para que en una ocasión se diese la vuelta, me rodease con el brazo e inconscientemente a la vez que él intentaba arrimarse (supongo que creía que estaba con su chica) yo hice un "chas perra, échate pa'llá joder". Funcionó, qué os voy a decir, ¿no? ;-)
La siguiente imagen en mi cabeza, ésta sí está registrada, es de Costalero con unas gafas de aviador en calzoncillos haciendo el Raúl (la del silencio en el Camp Nou). Oiga cocina, impagable.
Después de las duchas pertinentes y de las explicaciones a sus padres de la noche anterior -aunque fueron ellos más bien quien nos las dieron- nos fuimos a la policía local:
Entramos con el coche en su parking y aparco al lado de coches desguazados (poli). Oye, que ahí no se puede aparcar. (Costa). Bueno, pero veníamos a entregar esto. (poli). Ah vale, si es así, de acuerdo. No, si quieren dejo el coche en medio de la calle por ser buen ciudadano.
Dejado esto, comprado tabaco y tomado un agüita, nos pusimos camino de Salcedo para comer (1h y pico tarde después de que me llevase dirección Bilbao, vamos, sentido contrario), otra vez a casita de Amaya y Nacho (qué gente, qué buenos son pero... ¿para cuándo la boda? jaja). ¡Cómo me gusta ir a verlos! Si es que sólo he ido dos veces y las dos hemos comido genial, nos hemos jartao a reír, hemos jugado a la rana... pf, madre mía, bueno y los padres de Amaya, una dulzura.
Esta vez estuvimos con 3 hermanas palentinas ("las"), y ya sabéis que lo de la tierra tira mucho, más una fantástica pareja que nos preparó una alubiada en una olla ferroviaria que...[joder, he manchado el teclado con babas]... riquísima. El resto de peña éramos los habituales :D
Amaneció... sí, no me lo podía creer. Un solazo y un calor que tet**... Según me levanté a subir la persiana veo... VAYA PERCAL, ¡¡pero qué hostias haces en pelotas, ¿no me jodas que has dormido así?!! Por problemas de espacio tuve que dormir con Costalero, pero en una cama grande con espacio suficiente para no tocarnos ¡eh! Nada, ni con esas hubo manera para que en una ocasión se diese la vuelta, me rodease con el brazo e inconscientemente a la vez que él intentaba arrimarse (supongo que creía que estaba con su chica) yo hice un "chas perra, échate pa'llá joder". Funcionó, qué os voy a decir, ¿no? ;-)
La siguiente imagen en mi cabeza, ésta sí está registrada, es de Costalero con unas gafas de aviador en calzoncillos haciendo el Raúl (la del silencio en el Camp Nou). Oiga cocina, impagable.
Después de las duchas pertinentes y de las explicaciones a sus padres de la noche anterior -aunque fueron ellos más bien quien nos las dieron- nos fuimos a la policía local:
Entramos con el coche en su parking y aparco al lado de coches desguazados (poli). Oye, que ahí no se puede aparcar. (Costa). Bueno, pero veníamos a entregar esto. (poli). Ah vale, si es así, de acuerdo. No, si quieren dejo el coche en medio de la calle por ser buen ciudadano.
Dejado esto, comprado tabaco y tomado un agüita, nos pusimos camino de Salcedo para comer (1h y pico tarde después de que me llevase dirección Bilbao, vamos, sentido contrario), otra vez a casita de Amaya y Nacho (qué gente, qué buenos son pero... ¿para cuándo la boda? jaja). ¡Cómo me gusta ir a verlos! Si es que sólo he ido dos veces y las dos hemos comido genial, nos hemos jartao a reír, hemos jugado a la rana... pf, madre mía, bueno y los padres de Amaya, una dulzura.
Esta vez estuvimos con 3 hermanas palentinas ("las"), y ya sabéis que lo de la tierra tira mucho, más una fantástica pareja que nos preparó una alubiada en una olla ferroviaria que...[joder, he manchado el teclado con babas]... riquísima. El resto de peña éramos los habituales :D
Como digo, la tarde transcurrió tranquila, comiendo, contando chistes (buenos, porque no eran míos y destacando el de los gusanos para pescar y el del vasco con la mobilette), contando historias para flipar tocando todos los temas posibles... varios se metieron buenos lingotazos y yo como conducía pues a agua (vaya desperdicio de persona, ¿no?). Alguno/a iba tan fino/a que se puso a columpiarse (en un columpio de verdad) que a poco más se da una hostia que no lo cuenta :P.
Os digo que es un placer ir allí, rodeado del paisaje aquel todo verde con pastos para los animales que por allí rondan y por supuesto la familia que nos juntamos.
Bueno, a las 18h o así nos fuimos a casa a ver el partido del Barça, o eso intentamos porque Costalero se quedó dormido y yo sentado en el sofá dando cabezadas... hasta la hora de cenar.
Ahí fue cuando sus padres nos contaron cómo vinimos la noche anterior. He aquí la experiencia de un padre para saber nuestro estado:
(padre): ¿Qué, hablaban? (madre): Ni una palabra (padre): Vale
¿Acojonante, verdad? Ya supimos la hora de llegada, cómo entramos, me vino a la cabeza por qué no podíamos abrir la puerta del edificio y es que estábamos haciéndolo con las llaves que no eran. Teníamos dos juegos de llaves y venga a insistir con el que no era mientras Costalero me miraba tambaleándose. Vernos al día siguiente en vídeo hubiese sido el mejor argumento para dejar de beber. Luego una cenita ligera y a salir otra vez.
Llegamos al Black Rose y... ¡coño, si de este bar me acuerdo! jaja, habíamos quedado allí con 3 palentinas y un pucelano, ya ves tú, ¡y en santander!
Nosotros empezamos por nuestra cuenta, porque ya se sabe que una tía tarda en arreglarse un montón, pues tres tiene que ser... 3 veces más de tiempo, jaja. El ánimo estaba decaído antes de que llegasen, estábamos reventados, sentados en una mesa en un rincón del bar desde donde lo controlábamos todo, incluso la niña de 17 años con tales ubres que iba mostrando al personal que tenía a todo el bar palote. Nosotros nada, no teníamos fuerzas ni para eso. Pasa el tiempo, cada vez más peña, un "¿dónde hostias estáis? que ya nos hemos ido" seguido de un "en el taxi, llegamos enseguida". Aparecieron al rato, un fan de machocastellano y tres bellezones.
El resto de la noche fue más o menos tranquila, los mismos bares chulos pero esta vez sentados para beber, jaja, y bueno, esa noche un payo dijo algo que desentonó y fue cuando surgió la furia de la mujer palentina. Con toda la razón se enzarzaron en una gresca que no llegaba a ningún fin, y mi máxima es: "¿A qué salimos? A pasárnoslo bien". Intervine como pude, y aplicando el "divide y vencerás" me llevé a una con Costalero y el resto fue esperar, jiji. Y acabamos la noche felices, contentos y con una chupa de agua que sólo quería llegar a casa y meterme en la cama (o en la bañera). Por cierto, se me olvidaba que me encontré con "mi prima". Una historia, más que interesante, curiosa.
Esta vez, como poco se acostumbra, íbamos completamente serenos, TODOS, porque mira que es complicado. Después de las despedidas y el "hasta pronto", abrazos y besos para todos y a coger un taxi bajo el diluvio universal hasta casa que ya eran las 7h. A dormir tranquilitos, pero esta vez Costalero tuvo la deferencia de ponerse el pijama :P
Etiquetas: Amigos, Fiestas, Fotos, Locos, Palencia, Risas, Viaje, Vida

4 Comments:
claro, claro la culpa es del columpio que tenía el control de estabilidad desconectao y derrapó y como no llevaba las ruedas de lluvia extrema pues ya sabes, el barro hace estragos, por cierto esa noche el alcohol no hacía efecto e!!! ;p
Cuando organizamos otra???
fdo: el costalero
Puessss... me da a mí que se tienen que volver a alinear los astros para que eso suceda, porque 2 de 2 juntarnos en casa de Jose... Yo es que si no voy a casa de Jose no me quedo conforme :P
Ya se verá, no te apures, otra fijo que se hace, ¡o más!
si cuando sea pero con el piso seco, que la proxima voy a hacer el salto del angel
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