Semana Santa 09 (VI)
Día 8
Dicen que Cantabria es el puerto de Castilla... bueno, eso se decía cuando estaba integrada en Castilla la Vieja. Aún así me gusta pasar de vez en cuando para ver lo que fue y lo que pudo haber sido. Pues tal día como hoy, viernes santo, me levanté a eso de las 9h para dar mi último riego a los trigos, justo antes de irme para Santander a visitar al Costalero. El día amaneció lluvioso pero aún así tenía ganas de ir, y por supuesto pensaréis: "¿para qué regar si llueve?"; pues porque hay otro dicho que reza: "agua de cielo no quita riego". Me encanta el refranero, te lo aprendes y no hace falta que pienses porque tienes todas las respuestas.
Camino a Santander, son 150km desde mi pueblo, pero como ahora casi está acabada la autovía Meseta-Cantabria (A-67) pues te haces el recorrido en un periquete, sin los continuos atascos de la nacional que desesperaban al más paciente. Total un viaje de 1h 30min (buena media, sin correr demasiado). En el camino me encontré lluvia a ratos e incluso copos de nieve en el puerto (1096m creo recordar). Cuando llegué a Santander, el diluvio universal hizo acto de presencia, no me lo creía, me estaba llevando la lluvia a todas partes. Las declaraciones a mis amigos fue: "una nube me persigue" pero no me creyeron :( jejeje.
Llegado y aparcado el coche no me atrevía a salir, realmente las gotas caían con tal fuerza que hacían daño, así que llamé al Costalero:
- ¿Han llamao? - Jaja, no tío, es de ellos... Oye, que ya estoy aquí, baja con un paraguas que está cayendo la del pulpo. - Vale, ya estoy bajando. (click)
Cuando lo veo aparecer con un paraguas verde deformado por la fuerza del viento, de medio lado intentando taparse la cara, con ojos achinados porque aun así se estaba mojando y corriendo hacia ninguna parte buscándome. Cuando por fin da conmigo me dice: "¡¡joder cómo llueve!! Vamos al bar a tomar un chisme". Niquelado, acabo de llegar a Santander y ya bebiendo a las seis de la tarde... pues empezamos bien. Una vez allí, se nos juntó el padre de Costalero, un integrante del C.D. Bezana y un figura, que empezó con nosotros un poco fuerte. De ahí y cuando había bajado la intensidad de la lluvia, subimos mi macuto y no paramos más que para coger el coche y a tomar chismes. Es que siempre lo digo... es llegar a Santander y Costalero me lleva por la mala vida, jajaja. Pues que si un bar gaditano y otros tantos, otro para jugar a los dados (gran invento) pero todos de barrio, kalimotxo tras kalimotxo, 5 desde las 19 hasta las 21h.
Ya cuando su padre nos abandonó (tiene compromisos con la mujer, por supuesto) fuimos calle abajo casi rodando hasta el "Black Rose". Por el camino vimos a un tío que estaba vomitando y tuve un lapsus al decir: "a ver si esta noche acabamos así"... corregí de inmediato, pero lo dije.
Hamburguesa para cenar (en un horno o algo así) y luego a bebernos el mar. No tengo muy claro lo que pasó toda la noche, sólo que para mí existía una "plaza triangular" cuando realmente es cuadrada (Plaza Cañadío, la de los botellones). También tengo que aclarar que Malaespina no es un garito para ir a última hora, siempre que voy a las 5h, acabo muy perjudicado. Bueno, todo esto pasando antes por el Duende Zahorí (dos jarras de kalimotxo y dos copas, y donde me enseñaron a quemar la cáscara del limón para darle un sabor "distinguido"), Cambalache, el Indian y otros tantos.
Dicen que Cantabria es el puerto de Castilla... bueno, eso se decía cuando estaba integrada en Castilla la Vieja. Aún así me gusta pasar de vez en cuando para ver lo que fue y lo que pudo haber sido. Pues tal día como hoy, viernes santo, me levanté a eso de las 9h para dar mi último riego a los trigos, justo antes de irme para Santander a visitar al Costalero. El día amaneció lluvioso pero aún así tenía ganas de ir, y por supuesto pensaréis: "¿para qué regar si llueve?"; pues porque hay otro dicho que reza: "agua de cielo no quita riego". Me encanta el refranero, te lo aprendes y no hace falta que pienses porque tienes todas las respuestas.
Camino a Santander, son 150km desde mi pueblo, pero como ahora casi está acabada la autovía Meseta-Cantabria (A-67) pues te haces el recorrido en un periquete, sin los continuos atascos de la nacional que desesperaban al más paciente. Total un viaje de 1h 30min (buena media, sin correr demasiado). En el camino me encontré lluvia a ratos e incluso copos de nieve en el puerto (1096m creo recordar). Cuando llegué a Santander, el diluvio universal hizo acto de presencia, no me lo creía, me estaba llevando la lluvia a todas partes. Las declaraciones a mis amigos fue: "una nube me persigue" pero no me creyeron :( jejeje.
Llegado y aparcado el coche no me atrevía a salir, realmente las gotas caían con tal fuerza que hacían daño, así que llamé al Costalero:
- ¿Han llamao? - Jaja, no tío, es de ellos... Oye, que ya estoy aquí, baja con un paraguas que está cayendo la del pulpo. - Vale, ya estoy bajando. (click)
Cuando lo veo aparecer con un paraguas verde deformado por la fuerza del viento, de medio lado intentando taparse la cara, con ojos achinados porque aun así se estaba mojando y corriendo hacia ninguna parte buscándome. Cuando por fin da conmigo me dice: "¡¡joder cómo llueve!! Vamos al bar a tomar un chisme". Niquelado, acabo de llegar a Santander y ya bebiendo a las seis de la tarde... pues empezamos bien. Una vez allí, se nos juntó el padre de Costalero, un integrante del C.D. Bezana y un figura, que empezó con nosotros un poco fuerte. De ahí y cuando había bajado la intensidad de la lluvia, subimos mi macuto y no paramos más que para coger el coche y a tomar chismes. Es que siempre lo digo... es llegar a Santander y Costalero me lleva por la mala vida, jajaja. Pues que si un bar gaditano y otros tantos, otro para jugar a los dados (gran invento) pero todos de barrio, kalimotxo tras kalimotxo, 5 desde las 19 hasta las 21h.
Ya cuando su padre nos abandonó (tiene compromisos con la mujer, por supuesto) fuimos calle abajo casi rodando hasta el "Black Rose". Por el camino vimos a un tío que estaba vomitando y tuve un lapsus al decir: "a ver si esta noche acabamos así"... corregí de inmediato, pero lo dije.
Hamburguesa para cenar (en un horno o algo así) y luego a bebernos el mar. No tengo muy claro lo que pasó toda la noche, sólo que para mí existía una "plaza triangular" cuando realmente es cuadrada (Plaza Cañadío, la de los botellones). También tengo que aclarar que Malaespina no es un garito para ir a última hora, siempre que voy a las 5h, acabo muy perjudicado. Bueno, todo esto pasando antes por el Duende Zahorí (dos jarras de kalimotxo y dos copas, y donde me enseñaron a quemar la cáscara del limón para darle un sabor "distinguido"), Cambalache, el Indian y otros tantos.
No me enorgullezco de lo más o menos que bebo (bueno, sólo cuando Costalero está delante, jaja), pero el lapsus que tuve al empezar la noche fue toda una revelación. La noche acabó en el Indian, muy malito, y en cuanto salimos cogimos un taxi que no sé ni cómo nos llevó a casa. Al llegar a casa, no atinábamos con la cerradura del portal y cuando al fin lo conseguí, al llegar a la puerta de casa fui a encender la luz pero no se encendió... en cambio conseguí oírla :S. Justo a los pocos segundos apareció la madre de Costalero para abrirnos la puerta. En ese momento no estaba para sentir vergüenza.
Creo que la noche acabó ahí, justo cuando me quité los pantalones y conseguí llegar a la cama y arroparme un poco.
Nota. Estoy seguro que se me escapan 3 ó 4 bares más. Es que fue todo muy frenético, era entrar y "venga venga, ¿y mi copa? ¡rápido!"
Nota 2. También Costalero se agenció ciertas cosillas que realmente eran suyas en caso de que este mundo tuviese entropía nula, jaja.
Nota 3. No se me puede dejar un móvil porque me lío a escribir... y como no tengo ex-novia ¿verdad Costalero? vaya tela de SMS que escribiste, galán... lo incluiré en mis memorias, jaja.
Etiquetas: Amigos, España, Fiestas, Fotos, Locos, Risas, Viaje, Vida

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