sábado, 25 de abril de 2009

Semana Santa 09 (IV)

Día 3

Salimos de casa como mejor pudimos los 5 fantásticos y con el magnífico día que amaneció daban ganas para pasear, disfrutar de las vistas, en definitiva, hacer un poco de turismo. El día anterior hicimos un poco de turismo rápido (no nos queda otra) hasta arriba del monte Urgull a ver la estatua del Sagrado Corazón dominante sobre la bahía.
¿Cualquiera que vaya a Donosti qué tiene que ver?
  1. Monte Urgull. Correcto, muy bonito, tranquilidad total. Arriba del todo hay como una fortaleza con los cañones envueltos en plástico (WTF!). Preciosas vistas.
  2. Monte Igeldo. Al otro lado de la bahía y donde se encuentra el faro. Si quieres entrar en el parque de atracciones tienes que pagar. Me sorprendió mucho la situación en la que se encontraba, como si hubiese tenido tiempos mejores y ahora todo estuviese decaído, gris... sin renovar. Se me pareció mucho a cualquier cuidad de la antigua URSS, cuya gloria sólo se mantiene en el recuerdo.
  3. Playas. No sólo está la Concha, que es bonita y tal, pero también está Ondarreta (la vi muy, pero que muy sucia, supongo que porque no es temporada) y la de Zurriola. Ya que estás por las playas, en su contorno y separando lo urbano de la arena, hay un paseo para pasear (joe, si es que está todo pensado, ¿verdad? jaja). Ya de paso entras en el parque Miramar (donde hay una estatua de una mujer embarazada un tanto psicodélica). De corrida ya os alargáis hasta los peines de viento (de Eduardo Chillida), digo de ver, con las figuras en acero, las salidas de viento cuando las olas arremeten contra la costa, las diaclasas (según Txomi).
  4. Catedral del Buen Pastor, boulevard (por cierto, en el reloj blanco del boulevard es el punto de referencia para quedar, igual que la Cruz de la Antigua en pucela), parque de Aiete.
  5. Un gran etc... no me acuerdo de los nombres pero hay cosas para aburrirse.
Ahora el tema gracioso/curioso de la mañana, digamos los WTF! Donosti (este fue uno).
Decidimos subir al monte Igeldo, ¡cómo no! estando aquí sería de tontos no subir, al menos para ver qué hay. Desde abajo vimos que había buen tramo y no estábamos en buenas condiciones (que si calzado inadecuado, la sidra del día anterior), en definitiva excusas para ir a por el coche para subir, jeje. Txomi, como buen navarro, decidió subir a patita hasta arriba, que era buena opción teniendo en cuenta que anduvimos mucho para ir hasta la universidad a por el vehículo. Caminos separados y nosotros llegamos hasta arriba, sin problemas, pagamos la entrada y Txomi que no aparece. Llamada:
- Oye, ¿ande andas?
- Pues estoy en un monte. (bien, por lo menos está situado)
- Joder, como todos, pero ¿qué monte?
- No sé, uno alto, ¿ves una muralla? (tururúuuuu... nada a mi alrededor)
- Pos no, sólo un torreón.
- Pues estoy en una muralla...
- Bueno, pues nosotros estamos aquí, cuando llegues y pagues sabrás dónde estamos (click).
Quince minutos más tarde:
- Oye, ¿pero todavía no has llegado?
- No tío, es que estoy en el monte más alto, que creo que me he confundido.
- ¡Amos no jodasssssssssss!
- Sí tío, espera que ya sé dónde estáis, en 5min estoy allí. (click)
Quince minutos después:
- Mecamendiez, tontolaba, ¿pero no estás todavía?
- No, estoy llegando, pero no tengo pasta para entrar
- Bueno, ahora voy a la entrada y te espero. (click)
5min después:
- Oye, que el viejo de la entrada me ha dejado pasar, ¿dónde estáis?
- Pues cerquita del río (un río que hay arriba... artificial claro)
- Pues yo veo algo verde, como un tejado verde
Miro a mi alrededor, incluso pregunto, no hay rastro del susodicho
- Que sí... ah, hay coches de choque.
- Vale, ya sé dónde estás :D

Dos collejas bien dadas en ese momento le hubiesen venido de maravilla. La frase del momento fue: "Pregunté a una mujer dónde estaba el Igeldo y me indicó, le volví a preguntar por el monte, y me indicó para allá arriba... cuando vi que me había confundido pensé: Ya que estoy, no me voy sin subir". Manda huevos, pero al menos Txomi visitó un monte que no se acostumbra.
Vista fantástica desde arriba del Igeldo.

Más tarde, de vuelta con el coche hacia el parque de Aiete (no, no es la canción de "aluete aluete", aunque si vas haces la gracia, es lo típico parece ser :P) dimos... vueltas... parecíamos tontos.
- Que es por aquí, mira, estamos en el paseo Pío Baroja, bajamos y a la derecha.
[...]
- ¿Ya?
- No, pasamos dos rotondas y ya.
[Dos rotondas después, y por lo menos en la Av. Carlos I]
- No, está detrás, nos hemos pasado.
Ya lo decía yo, si ahí ponía palacio Aiete, muy lejos no tiene que estar el parque. El resto que recuerdo es dar vueltas por las calles de una urbanización, que desde ahí hasta que aparqué me podían haber quitado 20 puntos del permiso de conducir, qué peligro.
Visto todo, fuimos a comer, ¡por fin! Estábamos hambrientos, pero de nuevo en Donosti son típicos los pintxos y los helados, pues fui tan "alternativo" que me fui a por el bocata de calamares... qué pintxo ni qué niño muerto, ¡un bocata bien contundente para este cuerpazo!
Llegó la despedida y nos fuimos a Bilbo de vuelta, pero esta vez por autopista, no íbamos a cometer el mismo fallo dos veces, jejeje. Llegados a casita, fuimos a "turistear" lo poco que nos faltaba (Bilbo no tiene tanto, jejeje). Que si Guggenheim (más pequeño de lo que me lo imaginaba) con su perro (que por detrás parece un gato y por delante un cerdo), Gran Vía, una tetería muy chula.
Lo curioso que no sólo el arte está dentro del Museo, sino también fuera:


¿Quién dijo que los de vascos no eran frikis, también?
Bueno, fijo que vimos más cosas, pero no me acuerdo de todo en este instante. Lo que sí probamos fue un Kebap vasco. Nada más pedirlo el camarero preguntó: "¿Con mucho o poco picante?". Así así, con dos bolas y un palito.
Después de esto, a casita a cenar, ver un rato la tele y a la cama, que estábamos reventados. Dichosas vacaciones, que uno las usa para cansarse más de lo que las empezó.

Etiquetas: , , , ,

0 Comments:

Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home